La era de los tranquilizantes

España no vive una crisis por el abuso de opiáceos como Estados Unidos, pero sí que el diazepam y otras benzodiacepinas, los fármacos para tratar la ansiedad, se cuentan entre los medicamentos más consumidos. Su efectividad ha provocado que se banalice su uso, que se da en edades cada vez más tempranas, y que se olviden sus potenciales efectos secundarios.